

En el mes de septirmbre de 1996 Zafiro y su familia se mudaron de barrio muy lejos del lugar donde habia conocido a su amiga Esmeralda de la que gustaba pero en un silencio de misa y constante secreto.
Pasaron los años y el penso que nunca mas la volveria a ver, pero un dia se puso a pensar como podria reencontrarla y se acordaba de ese dicho que reza:"preguntando se llega a Roma" pero ese intento fracaso las veces que procuro saber de ella, preguntando si alguien la conocia, el solo tenia buenos recuerdos de ella y solo sabia su nombre y apellido: Esmeralda Melgarejo; entonces siguio pensando durante años la manera de encontrarla, y la forma estuvo justamente en lo unico tangible y verdadero que el sabia de ella, averiguo y eso lo llevo al interior de una provincia vecina en una localidad turistica que solo habia visitado el mismo muchos años antes de conocerla y con sus familiares un dia remoto, en fin, el oso de embarcarse a esa ciudad, cuando llego y supo un poco mas, se dio cuenta que tenia que volver por sus pasos unos 15 kilometros, que los hizo a dedo y una gentil pareja de ancianos lo llevo a donde por fin encontraria al padre de Esmeralda, pero el le dijo que ella no vive ahi, sino en la misma ciudad donde empezo la busqueda, ahi mismo donde se conocieron y fueron amigos, el hombre amablemente le ofrecio un numero telefonico y Zafiro emprendio su viaje de regreso y al llegar a su casa por fin pudo habar con ella DESPUES DE MAS DE 10 AÑOS SIN VERSE!!!, al instante acordaron encontrarse en una esquina del centro y cuando se vieron se dieron un abrazo en el que se cruzo frente a sus caras casi 11 años de sus vidas, esto paso en la ciudad de Resistencia el miercoles, 24 de octubre de 2007.
Esto esta contado casi a la manera de un cuento para que sean testigos de lo emocionante que son los reencuentros y lo mejor de todo es que ustedes pueden vivir una experiencia parecida a la que relato en el cuento, por eso, si queres saber de alguien que añoras preguntame la manera, y vamos a encontrar a ese ser querido que extrañas.
Nestor Ariel